El 'mar de plástico' de Almería esconde una amenaza invisible: incubadora de bacterias resistentes a antibióticos
Uno pensaría que el plástico ya hacía suficiente con contaminar, pero ahora resulta que hasta le da asilo a las superbacterias. Como si no tuviéramos ya bastante con los sargazos en Cancún, ahora imaginemos que el desecho se convierte en hotel de lujo para bichos que no quieren irse. Una razón más para repensar qué hacemos con tanta basura. ¿Será que el plástico nos resiste a nosotros más de lo que las bacterias resisten a los antibióticos?
hace 3d
